El calentamiento a la hora de entrenar es de las partes más importantes de una sesión. Un correcto y progresivo calentamiento te salvará de futuras lesiones y problemas musculares y articulares.
En este post nos centraremos en la parte del ‘Calentamiento dinámico’, no obstante aquí te dejamos un check-list de las partes de un buen calentamiento:
- Rodillo de espuma o Foam Roller.
- Movilidad y activación.
- Calentamiento dinámico: lineal y lateral.
ÍNDICE DE CONTENIDOS
Calentamiento dinámico
La parte dinámica del calentamiento que se hace de pie debe aumentar poco a poco la tensión sobre el músculo, poner las articulaciones en movimiento y activar y elongar los músculos.
Un buen calentamiento debe hacer hincapié en la correcta colocación de los pies en todos los ejercicios en bipedestación, de manera que, durante el calentamiento, los deportistas también empiecen a entender la relación entre la posición de los pies y la producción de fuerza. Simplificando:
- Los pies colocados debajo de la cadera pueden convertirse en aceleradores
- Los pies colocados delante del cuerpo actúan como frenos.
Este calentamiento lo podemos dividir ejercicios lineales y ejercicios laterales. Esta división es la mejor forma de organizar lógicamente las porciones de movimiento del entrenamiento. El calentamiento lineal se usa para preparar al deportista para los ejercicios pliométricos, el acondicionamiento y la velocidad en recto.
Por otro lado, el calentamiento lateral se usa para preparar el movimiento de lado a lado, los ejercicios pliométricos laterales y el acondicionamiento físico lateral.
Calentamiento activo lineal
Es un conjunto de estiramientos dinámicos y ejercicios relacionados con el sprint que preparan al cuerpo para esprintar en línea recta.
Esto permite elevar la temperatura y mover al músculo activamente a través de su rango de movimiento completo.
El calentamiento activo lineal se centra, sobre todo, en los tres grupos musculares que más se lesionan al correr: flexores de la cadera, isquiosurales y cuádriceps.